domingo, 22 de febrero de 2009

Anomia y anarquía

Los anarquistas nos encontramos hoy día atomizados, dispersos. Y no podemos poner como mera excusa el poco peso demográfico que tenemos o las dificultades geográficas.
Nosotros mismos estamos atravesados por aquellos tipos de relaciones a los cuales decimos y queremos sinceramente combatir.

Hay más anarquistas que anarquismo, no logramos conformar un movimiento. El individualismo típico de las ciudades, la supuesta informalidad de las relaciones y el anonimato mismo entre compañeros como “ventaja” táctica, termina ennobleciendo lo que el sistema le vende a todo el mundo. Relaciones sociales virtuales, la pobreza de la suma de las partes, y no la creación colectiva de un todo.

Caemos sin quererlo en un proceso de objetivación del otro, me junto porque sirve a mi objetivo personal, que puede coincidir con el de ese otro, pero que al fin y al cabo si ese objetivo se llegara a concretar, no habría creado nada nuevo, porque nada nuevo puede surgir entre seres aislados. Salvo que nuestro fin sea volver a un supuesto estado de naturaleza roussoniano, al buen salvaje. Loas al individualismo liberal.

También intentamos hacer ideología anarquista hasta de cuestiones puramente técnicas.
A las redes virtuales que todo el mundo utiliza, y que están muy bien manejadas por grupos monopólicos, las transformamos en las grandes redes anárquicas de la conspiración mundial.

Nos transformamos sin quererlo en propagandistas del ordenamiento urbano capitalista.
Defendemos un individualismo radical, que nada tiene que ver con la conformación social de una individualidad emancipada y realmente libre.

Conformemos una cultura anarquista, otro tipo de relación social, no hagamos de nuestros valores puro instrumentalismo utilitarista. Sin querer volver sobre lo hecho, digo que contamos con una ventaja, con una tradición, y sin querer que se repita ni como farsa ni como tragedia digo, reapropiémonos de dichos valores y principios, así sabremos que lo que buscamos destruir realmente, no es lo que desde nuestra práctica terminamos fortaleciendo.
Salud y anarquía
Daniel (miembro del grupo editor Libertad!. Buenos Aires)



Y seguía hablando…

Si el tipo fuera una persona del montón, y uno tuviera que aguantárselo como compañero de asiento en un viaje de tren, a los pocos minutos se cambiaría de vagón. La verborragia incontenible de Hugo Chávez, milico de profesión y mandamás de vocación, engrandecida por cámaras de televisión, radios, satélites, devotos alcahuetes y afiches publicitarios, no deja de ser la misma cháchara que la de una vieja chismosa de feria. Tan solo está amplificada. Lo mismo que sus supuestas capacidades como conductor de la “revolución bolivariana”.
Si una persona para expresar su punto de vista tuviese que hablar durante cuatro horas, se le colgarían críticas que irían desde ausencia de poder de síntesis y claridad en las ideas, hasta imbecilidad manifiesta. Chávez lo hace frente a una multitud que lo escucha sin pestañear, y por eso se lo considera un hombre con capacidad extraordinaria de liderazgo. Una mezcla de Fidel Castro con Juan Domingo Perón, es decir, un nacionalista enfermo de poder capaz de sacrificar cualquier cosa por tener un lugar en la historia.
La consulta popular para incorporar una enmienda constitucional a la reelección indefinida terminó con el triunfo del chavismo, lo que le permitirá a Chávez eternizarse en el poder mientras logre que lo voten (o disfrazar los resultados adversos). La izquierda lo vitoreó y festejó en toda América y Europa como si se tratase de la toma del Palacio de Invierno en pleno Caribe. Argumentan que ahora sí el camino está allanado para la revolución, que se va a profundizar la revolución y que el rumbo al socialismo es inmodificable.
El milico Hugo Chávez, presidente de Venezuela, en diez años que está en el poder ha logrado llevar a su país tan cerca del socialismo como Zapatero, Kirchner, Lula o Uribe de los suyos (personajes que si pudieran eternizarse en el poder por la “voluntad popular” lo harían igualmente. La izquierda enamorada de Chávez no es muy diferente de la izquierda venezolana antes de Chávez. La izquierda venezolana fue siempre (y aún lo sigue siendo) la misma mierda elitista, autoritaria, llorona, dogmática, contrarrevolucionaria y ansiosa de poder que la del resto del universo. Pero Chávez les dio lo que nunca habían tenido y siempre buscaron: les dio un pueblo, les dio pobres, les dio obreros y campesino. Y a cambio de su apoyo incondicional y la integración de sus cuadros en la estructura del vacío PSUV fundado por Chávez, les dio poder, les dio empleos burocráticos y les dio trascendencia.
Los intelectuales deslumbrados, los izquierdistas de café, los antiimperialistas que se alían con cualquiera que no hable inglés, los políticos, los empresarios na-cio-na-les y los periodistas oportunistas y mediáticos de turno, son los apóstoles de la revolución bolivariana en el exterior, del socialismo del siglo XXI, del socialismo real y la nueva hora de los pueblos. Comparten la visión polarizada que solo favorece a Chávez y a sus opositores: “después de mí, el abismo”, dice Chávez; “Chávez nos lleva al abismo”, replican los antagonistas democráticos. Unos y otros han comprendido que la polarización es el mejor antídoto contra las revoluciones. Ambos grupos azuzaban a la ciudadanía: “si no votas en las elecciones, pesará sobre tu conciencia”.
Ganó el Sí, un 54% contra el 46% del No. Un 30% se abstuvo de participar, hartos de la cháchara y la mentira, desilusionados de un proceso que nunca los tuvo en cuenta más que para hacer número. Sus vidas no cambiaron mucho en los diez años de “revolución bolivariana”, tal vez empeoraron, paralelamente a los índices de violencia social –Caracas está considerada más violenta aún que las legendarias Rio de Janeiro o Bogotá- y las prebendas obtenidas por la boliburguesía, la nueva clase económico/política de los que hacen negociados bolivarianos y por el socialismo.
En este panorama hostil, los compañeros anarquistas de Venezuela (agrupados en su mayoría en torno al colectivo del periódico el Libertario), supieron comportarse como verdaderos revolucionarios, sin ir a comer de la mano de los poderosos (chavistas o anti chavistas), apostando a su propio proyecto, autónomamente y enfocando hacia las bases. No participar del sistema de dominación y construir un movimiento desde abajo es la consigna. Sus sentimientos son compartidos por un tercio de la gente, que no cree en estas opciones polarizadas y no participó de la farsa.
Salud, anarquistas venezolanos: no esperábamos otra cosa de nuestros compañeros.

Lobisón


Miembro del grupo editor Libertad!, Buenos Aires.

jueves, 29 de enero de 2009

HIPOCRESÍA VERDE


Desde mediados de 2008, cuando la vorágine mediática de los medios de información centraba casi exclusivamente su mirada sobre el denominado “problema del campo”, poniendo el énfasis informativo en el endeble antagonismo gobierno/productores rurales, desde las páginas de Libertad!
[1] sosteníamos que el problema era de fondo, y no de simples matices. Que el debate central no era la ciega disputa por quien sacaba una mejor tajada de la torta de las retenciones, ni de quien era el culpable de la crisis económica, sino que la cuestión primordial era discutir las consecuencias inevitables de la instauración de los monocultivos, la relación de éstos con los ecosistemas regionales específicos involucrados y en las consecuencias sociales sobre los pobladores y trabajadores rurales, muchos de ellos desplazados hacia los grandes centros urbanos.
Si decidiéramos basar nuestros argumentos teniendo en cuenta la actualidad informativa caeríamos inevitablemente en la idea de que intentamos reflotar un tema viejo, desactualizado, carente de consecuencias inmediatas en el devenir social, ya que su importancia ha sido borrada de la “agenda setting” de los medios de información masivos. Pero, sin embargo, y pese a esta estrategia informativa de olvido creemos que es un tema que debe tratarse de la manera más conciente y seria posible debido a las consecuencias que acarrea en la cotidianidad de todos. De esta forma, estas líneas pretenden ser un disparador que al menos nos posibiliten pensar los modos en que nos relacionamos con la naturaleza.

Los agros negocios y sus implicancias sobre los ecosistemas

Esa desidia patente en los medios informativos nacionales también tiene su correlato en los denominados, según la jerga periodística, como “especialistas en el tema rural”. Éstos, por negligencia informativa (en el mejor de los casos) o por intereses socioeconómicos, brindan un panorama “light” de los problemas que acarrea el sector desde la aceptación acrítica de la instalación de los monocultivos, y de las consecuencias de éstos sobre la fertilidad del suelo. Y más aún cuando le dan cabida al discurso oficialista de ong´s verdes para-estatales que basan sus supuestos teórico-prácticos de acuerdo a lo defendido por los distintos técnicos y científicos nucleados alrededor del organismo oficial por excelencia en temas rurales: el INTA, cuyas arcas y cuentas bancarias son engordadas por empresas nacionales y extranjeras vinculadas directamente al campo, sus cultivos y economía.
Algún ocasional lector nos podrá reprochar que la insistente recurrencia a la cuestión del campo es una burda intromisión a una temática “tocada de oído” y hecha desde la ciudad; a quienes les respondemos que en realidad es un problema que nos atañe a todos debido a cómo repercute en los aspectos cotidianos de nuestra vida en sociedad. Entonces, ante la pregunta que muchos podrán hacerse de que ¿Por qué es importante lo que ocurre con lo tierra, sus cultivos y la relación que se establecen entre éstos y los hombres? Respondemos brevemente con el argumento de que hoy día el 50% de la economía (ya sea directa o indirectamente) depende de la fertilidad del suelo
[2], y más aún si tenemos en cuenta la importancia vital de la naturaleza en su conjunto en la vida social de los hombres.
Es innegable que lo que ha cambiado es la forma en que nos relacionamos con los ecosistemas específicos, cambio ocasionado en la totalidad de los casos (salvo excepcionalmente) por el afán de lucro y acumulación capitalista. La promocionada Revolución Verde
[3], (que en síntesis no es más que la adopción de tecnologías aplicadas a los cultivos, primando la intensificación de los mismos sobre las rotaciones necesarias sobre la tierra sembrada, sumándole la utilización de la manipulación genética en, por ejemplo, la elaboración de “semillas inteligentes”) es el nuevo caballito de batalla de los “agro empresarios”. Éstos, más preocupados en la adopción de paquetes tecnológicos diseñados para producir comodities que en el cuidado de la tierra, son los nuevos ricos dueños de grandes extensiones de tierra con el sólo objetivo de seguir engordando sus ya acaudaladas cuentas bancarias.
En agricultura existen dos formas de producir siembra para consumo, que por consiguiente establecen dos maneras diametralmente opuestas de relación hombre-naturaleza
[4]: Una, la agricultura de procesos, basada no en la cantidad de producto alcanzado sino en el mantenimiento de los procesos vitales que permiten la continuidad de la producción, sin el agregado de insumos externos. Esta agricultura prioriza la salud del suelo y del ecosistema; la otra, llamada agricultura de insumos, basada en la maximización del producto obtenido, utiliza insumos artificiales como combustibles, fertilizantes y agrotóxicos para asegurar dividendos favorables. Hoy, en Argentina, se utiliza casi en su totalidad la agricultura de insumos, defendida a rajatabla por los gurúes de la Revolución Verde, las empresas vinculadas estrechamente al negociado rural (llámense Monsanto, Cargill, Asgrow, etc) y los organismos oficiales. Éstos son quienes con sus discursos confunden eficiencia con productividad; maximización con cosechas récords, “olvidándose” que la utilización de este modelo de siembra ocasiona que sólo el 30% de los nutrientes de la tierra se repongan cosecha tras cosecha.
Esta es hoy la realidad que los medios informativos, el gobierno y los empresarios ocultan concientemente. Es esta la realidad que la izquierda paleolítica no ve por estar preocupada históricamente por problemas de índole urbana, para quienes el campo y sus ecosistemas son temas que pueden esperar, ya que están más preocupados por el agua que potencialmente el “imperialismo rastrero” se quiere robar en las décadas siguientes. Esta visión estrecha es una constante de la izquierda argentina: gritar a los cuatro vientos la potencial avanzada imperialista sobre los recursos naturales, pero callar ante los empresarios nacionales y populares que con sus venenos, sus tecnologías y su avaricia no hacen más que hipotecar el futuro de millones de hombres y mujeres.
Es una constante actuar como si nada pasara, como si no dependiéramos de los ecosistemas para desarrollar las cuestiones más básicas de la vida en sociedad. Y es a partir de este gran problema que debemos empezar a pensar cómo nos relacionamos los hombres con la naturaleza y que futuro queremos para nuestros descendientes.

La (in)sustentabilidad de la soja transgénica

La panacea de los agros negocios, y sus productos genéticamente manipulados, son la soja RR en primer lugar, y el maíz en segundo lugar, ya que ambos han acaparado la atención de los empresarios del campo, quienes los adoptaron rápidamente como sus cultivos preferidos. Sobretodo por ser cultivos que toleran cualquier herbicida, incluido el glifosato, potente agente tóxico utilizado en los campos argentinos (vendido por empresas norteamericanas y europeas pese a que en sus países de origen es prohibida su utilización).
La utilización para nada discrecional de la soja RR está dada porque para el empresario, devenido agricultor, representa “gastar” en un solo herbicida y pagar menos mano de obra en grandes extensiones de tierra. Esta realidad ha ocasionado que con cada nueva cosecha aumenten las tierras sembradas con semillas manipuladas genéticamente: 10,7% de las tierras cultivadas en 1999/2000; 18% en 2003-2004, y más de 32% en 2008.
[5]
Sin embargo, lo que todos callan son las consecuencias socio-ambientales sobre los ecosistemas sobre los que se manipula con estos cultivos, ya que la adopción de este asesino modelo de producción a acelerado el desarrollo de procesos de exclusión de pequeños productores así como de aquellos quienes hacen del trabajo en las cosechas su sustento de vida. Es innegable también que este modelo es causa directa de la concentración de tierras en pocas manos, desplazando a los pobladores originarios hacia los centros urbanos donde viven hacinados a la veda de los ríos y rutas.
Ahora, si tenemos en cuenta las consecuencias ambientales, tampoco es alentador el panorama: Se ha avanzado sobre la frontera agrícola en suelos ubicados en ecosistemas frágiles debido a la pérdida de superficies de bosques nativos, ocasionando inundaciones, infertilidad de suelos, alteraciones en las temperaturas y lluvias. También es palpable que el cultivo de la soja se ha dado en detrimento de otros cultivos característicos de las economías regionales como el algodón en el Chaco, el arroz en Entre Ríos. También es real que la soja a desplazado a la ganadería en zonas de cría y engorde.
[6]
Este es el nuevo modelo de dominio que las empresas del agro (en cualquiera de sus implicancias: siembra, agrotóxicos, tecnologías) vienen desarrollando desde la década de los 90´, y es innegable que este nuevo modelo neo colonial, llamado Revolución Verde, es impulsado y defendido por las transnacionales de las semillas y proveedoras de las nuevas tecnologías, como parte de sus estrategias de control de la agricultura global. Es en este contexto que la transformación en la obtención y la producción de semillas constituyen un fenómeno central a tener en cuenta debido a sus implicancias directas sobre los cultivos, los ecosistemas y la vida en sociedad.
No perder de vista este punto es importante al momento de proponer alternativas de sociabilidad basados en el respeto entre los hombres, y entre éstos y la naturaleza. Esperar que se solucione como por arte de magia es demencial y suicida, por eso es crucial hablar, debatir, proponer, reflexionar, actuar. Sobretodo actuar sobre la realidad inmediata.

Gastón.
[
1] Ver a modo ilustrativo Libertad! N°48 (Julio-Agosto). Libertad! N°49 (Septiembre-Octubre).
[2] Documento: “Conservar el suelo es servir al futuro”. Grupo de Reflexión Rural. Diciembre de 2008.

[3] Concepto utilizado por los gurúes de las tecnologías aplicadas al agro.
[4] Documento “Conservar el suelo es servir al futuro”. Grupo de Reflexión Rural (GRR)
[5] Documento: “La incorporación de nuevas tecnologías. La soja”. (GRR)
[6] www.reflexiónrural.org

Operación Plomo Sólido: las mentiras del Poder


No hay palabras para describir el horror, ni estadística valedera que sirva de sustento para legitimar acciones, determinar aciertos o justificar “daños colaterales” cuando lo que está en juego es la vida misma. Una vez más las ansias de poder, la avaricia económica y la ceguera ciudadana teñida de odios raciales, religiosos y culturales han puesto en vilo a millones de personas. Una vez más la prepotencia de las armas se impone como alternativa de solución ante problemas ocasionados por la racionalidad estatal, la cual históricamente a sabido fomentar y manipular para sí el odio y la segregación social a base de falsas abstracciones de amor a la patria, respeto a la autoridad y compromiso ciudadano.
Esta vez no es Bosnia, ni Serbia, ni el Congo o Sudáfrica o Ruanda, tampoco Somalia, Chechenia o el Tíbet, Cachemira o Nepal. Esta vez no hablamos de Irak ni Afganistán. El foco de atención está puesto desde fines de diciembre en la convulsionada franja de Gaza y Cisjordania; en los ataques constantes a la población civil por parte del ejército israelí y Hamas y en el silencio hipócrita de los estados con intereses en juego en el conflicto bélico. Todos condenan la sangre derramada, pero nadie está dispuesto a perder: ni Israel, ni Estados Unidos, su maestro aleccionador. Tampoco Hamas o los estados árabes, ni que hablar de la ONU con su raquítico Consejo de Seguridad. Mientras tanto medio millón de habitantes de la zona de Gaza-Cisjordania están a merced de la locura belicista de los asesinos de turno, fervientes defensores del progreso civilizado.
La crisis actual, la cual no es más que un continuo histórico rastreable en el tiempo, es producto, entre otras cuestiones, del fin del armisticio pactado por Israel y Hamas hasta el 19 de diciembre. Y lo que alega el gobierno israelí es que se trata meramente de una maniobra defensiva ante los ataques reiterados por parte de Hamas a la población civil de los pueblos de la frontera israelí. Aunque hilando profundamente podemos afirmar también que se debe en gran medida a la situación política en Israel, convulsionada por las próximas elecciones parlamentarias y el crecimiento constante del descontento ciudadano por el accionar de los políticos de turno.
Teniendo en cuenta este contexto es que Israel define a la “operación plomo sólido” como una estrategia militar defensiva inevitable pues el objetivo es tomar e inutilizar los territorios que Hamas ocupa para lanzar cohetes sobre suelo israelí. Al respecto desde los altos mandos del ejército israelí se sostiene que “aquellos que usen a civiles, ancianos, mujeres o niños como escudos humanos son responsables de todo daño a la población civil. Cualquiera que esconda a un terrorista o armas en su casa será considerado él mismo un terrorista”. A lo que se contestó rápidamente desde el brazo armado del movimiento palestino Hamas que “a Israel le espera un sombrío destino en su incursión por Gaza”. Justificaciones recíprocas que de nada sirven al momento de querer aprobar acciones militares que sólo logran llevar desesperación, terror, humillación y muerte a infinidad de seres humanos ajenos a los artilugios que el poder despliega maquiavélicamente con el sólo objetivo de mantener intacto sus privilegios políticos, sociales y económicos.
Política, Elecciones, Muerte
Israel vive un momento político intenso no sólo por el interminable conflicto geo-político con sus vecinos árabes, sino también por que se encuentran próximas las elecciones parlamentarias que pueden originar un cambio brusco en las relaciones internacionales, y en las políticas internas. Hasta antes de la “operación plomo sólido” sobre suelo palestino la situación para el Partido Laborista del ministro de defensa Ehud Barak era de riesgo de desaparición. Sin embargo, después de la incursión militar, este partido se vio enormemente favorecido en la opinión pública según encuestas publicadas en medios de información masivos. O sea que la salida militar desarrollada por el gobierno encontró el eco necesario en la mayoría de la ciudadanía israelí. Esta situación, producto de la interna política y del malestar ciudadano fue utilizado descaradamente por el ala dura de los altos mandos del ejército para instalar en la opinión pública que la única salida a la crisis era la incursión militar por tierra y aire.
La coalición gobernante se encuentra desquebrajada internamente, y el creciente malestar en gran parte de la población fueron determinantes al momento de invadir Gaza. Los gritos de guerra no sólo fueron defendidos por el derechista partido Likud, de Benjamín Netanyahu, cercano históricamente a los altos mandos del ejército, sino también por Tzipi Livni, ministra de asuntos exteriores y jefa del gobernante partido Kadima, defensora, hasta hace poco tiempo, de una salida “humanitaria” a la crisis. Sin embargo, este ambivalente personaje es hoy el principal obstáculo para terminar con la ofensiva sobre suelo palestino mediante un acuerdo con Hamas y ha optado por defender la línea dura que tantos réditos electorales podría darle de acuerdo a las últimas encuestas.
Por otra parte, es innegable para la coalición política en el poder, que tomar represalias militares lo antes posible es sumamente más ventajoso que hacerlo más tarde si se toma como parámetro el descontento que crece día a día entre la población israelí, ya que desde una perspectiva militar, aún cuando Israel ocupe nuevamente Gaza, le será imposible asestar una embestida definitiva a los ataques con cohetes por parte de Hamas, aunque la relación de fuerza le sea favorable.
Desde un plano político es indiscutible que Hamas es la “excusa” perfecta para el accionar socioeconómico y militar de Israel en la zona. Su desaparición podría ser el fin de las justificaciones que históricamente utilizó para mantener intactas sus políticas de exclusión sobre la población palestina hacia dentro y fuera de sus fronteras. Lo que intentará en el corto plazo será golpear duramente a Hamas (por ejemplo a través de “asesinatos selectivos”) para obligarlo a retomar el diálogo en la mesa de negociaciones.
Política, políticos y guerra: una tríada perfecta. Asesinos todos!

Gastón.



miércoles, 10 de diciembre de 2008


Miércoles 10: Crónica de la jornada de huelga en Atenas:: Fuente: Indymedia Madrid

Una compañera nos hace llegar esta crónica traducida al castellano. Miles de personas han participado esta mañana en la huelga general en Grecia. Las manifestaciones han sido pacificas hasta llegar al final del recorrido, la Plaza de Sintagma. Allí empezaron de nuevo incidentes que siguen hasta la actualidad (por la tarde), igual que en otras partes. Cinco jóvenes han resultado heridos y han sido trasladados al hospital. Uno de ellos, de 15 años tiene heridas graves en la columna vertebral y según testigos fue atacado por la policía. Fuentes de la policía dicen que las heridas son consecuencia de una caída de la bicicleta. Mucha gente resulto intoxicada por los gases lacrimógenos, que no deja de usar la policía griega.
Y la provocación sigue. Hoy en su primer testimonio el policía-asesino declaró que fue provocado por el joven Alexandros Grigoropoulos, el Sabado por la noche en el barrio de Exarhia. Dijo que su actitud y presencia en este barrio le parecieron inapropiadas para un joven de su edad. También pide que se le deje libre porque el disparo no fue hecho con intención de matar. Además su abogado comentó a los periodistas que lo sucedido fue un gran malentendido. Sus palabras textuales fueron “Si el joven tenia o no que morir, lo decidirá la justicia.”
Todo esto, junto con la decisión del gobierno de que aumente la presencia y la intensidad de la policía y sus acciones han provocado que los disturbios sigan en muchas partes del país. Anoche, en Patras (ciudad de Peloponeso) aparecieron miembros del grupo de extrema derecha Hrisi Avgi, actuando junto a la policía, atacando a ciudadanos que se manifestaban por las calles. Toda la noche su presencia fue más que visible en la ciudad de Patras, aunque en los canales de televisión les nombraban como “ciudadanos que no pueden aguantar más a los anarquistas”!

martes, 9 de diciembre de 2008


Grecia: Muerte y reacción espontánea


Las protestas siguen desarrollándose en varias ciudades en repudio ala muerte de un adolescente por un disparo policial ocurrida el sábadoen Atenas. La indignación popular por la muerte de un estudiante secundariobaleado por un policía estalló hoy en un tercer día de violentosdisturbios en Atenas y otras ciudades de Grecia, donde miles dejóvenes atacaron y quemaron hoteles, negocios, departamentos yedificios de gobierno. En un vano intento por contener la peor ola de disturbios de losúltimos 20 años en Grecia, el cada vez más impopular primer ministroCostas Karamanlis hizo un llamado a la calma y pidió una reuniónurgente para mañana con el presidente, Karolos Papoulias, quecoincidirá a su vez con nuevas marchas de protesta convocadas porestudiantes y por la oposición. Con una huelga general decretada para el miércoles en repudio a lamuerte del joven, el perjuicio a la economía del país y a su vitalindustria turística iba creciendo. La violencia se desató el sábado por la noche tras la muerte deAlexandros Grigoropoulos, de 15 años, por disparos de un policía en elbarrio ateniense de Exarchia, el más politizado del país y un bastiónde grupos anarquistas. Los enfrentamientos con las fuerzas deseguridad se extendieron luego a otras ciudades. Dos policías fueron arrestados ayer y uno de ellos fue acusado de"asesinato intencionado".Los incidentes más graves de la tercera jornada de violenciacomenzaron al caer la noche en la sureña Atenas, la capital, y lanorteña Salónica, la segunda ciudad del país, donde cientos de jóvenesquemaron negocios y edificios y chocaron con la policía. En Atenas, manifestantes incendiaron el gran árbol de Navidadcapitalino, en la plaza Sintagma, y muchos de ellos se sacaban luegofotos con sus celulares delante de la inmensa hoguera.Otros jóvenes destruyeron con piedras los ventanales del lujoso hotelAthens Plaza, frente a la plaza, e iniciaron un foco de incendio en ellobby. Luego rompieron también vidrios del cercano hotel Titania,según la agencia de noticias Europa Press. Huéspedes del hotel Plaza debieron ser evacuados. Un pequeño incendiose registró también en la recepción del Ministerio de RelacionesExteriores Interior, frente al Parlamanto, donde poco antes unos 300jóvenes arrojaron una lluvia de piedras contra policías antimotines,que respondió con gases lacrimógenos. Manifestantes apedrearon más temprano el edificio del ministerio delInterior, según la policía.Los bomberos de Atenas fueron llamados a apagar incendios o focos en24 bancos, 35 negocios, 12 casas, 24 autos y en sede del gobernantepartido Nueva Democracia, dijeron fuentes policiales. Unos 130 negocios fueron dañados parcial o totalmente en Atenas desdeque comenzó el caos, según asociaciones comerciales. Al menos 30 civiles fueron heridas y centenares de vehículos, negociosy bancos fueron incendiados por jóvenes encapuchados en los tres díasde protestas, según fuentes médicas y autoridades de Atenas y ciudadescomo Tesalónica, Komotini e Iaónina. La policía dijo que al menos 38oficiales también sufrieron heridas. En Atenas, los manifestantes, encabezados por grupos de izquierda,ocuparon el Colegio Politécnico, el cual no abrió hoy sus puertas pesea que ya fue abandonado por sus ocupantes."Muchos alumnos ocuparon los edificios. Nosotros los profesoreshacemos huelga durante tres días", dijo el presidente del sindicato deprofesores, Dimitris Bratis, en declaraciones a la televisión localcitadas por la agencia de noticias DPA. Corridas y enfrentamientos entre policías y 400 estudiantes sacudieronhoy la usualmente tranquila ciudad de Veria, 40 kilómetros al oestedel puerto de Salónica, donde también se registraron escaramuzas conjóvenes que apedrearon negocios y comisarías, a lo que la policíarespondió con gases lacrimógenos. También hubo serios disturbios en Chania, principal ciudad de lamilenaria isla de Creta, en la isla de Rodas, y en la ciudad centralgriega de Trikala, dijeron las autoridades locales.Las circunstancias que rodearon la muerte del joven todavía no están claras. Los dos policías detenidos afirmaron haber abierto fuego en defensapropia luego de que el patrullero en el que se hallaban fue atacadopor unos 30 jóvenes con piedras y bombas incendiarias. Los agentes dijeron que uno de los tiros de advertencia para dispersara los jóvenes se desvió y dio en el tórax de la víctima. Pero una joven que se encontraba en el lugar dio una versióndiferente, y dijo que los jóvenes "no atacaron a la policía". Untaxista también complicó a los agentes, al afirmar que vio que "elpolicía disparó contra el joven a sangre fría". La última vez que un adolescente fue muerto a tiros por un policía, en1985, Grecia enfrentó semanas de caóticas protestas. El primer ministro griego, el conservador Costas Karamanlis, hizo hoyun llamado a la calma en un mensaje televisado. "Todos los eventos peligrosos e inaceptables que ocurrieron por lasemociones que siguieron al incidente trágico, no pueden ser toleradasni lo serán", dijo el premier. El gobierno de Karamanlis tiene la mayoría en el Parlamento de 300bancas de Atenas. Pero su cada vez más impopular gobierno se vio esteaño sacudido por escándalos y debió enfrentar protestas frecuentes y aveces violentas por su política económica. La oposición socialistas encabeza ahora las encuestas cómodamente porprimera vez en ocho años. La violencia llegó hoy a delegaciones diplomáticas griegas en el exterior. En Berlín, unos 15 jóvenes ocuparon el Consulado griego, aunque sinhechos de violencia, informaron la propia delegación y la policíaalemana. En Londres, manifestantes arrancaron la bandera griega de laembajada, la prendieron fuego e izaron una bandera anarquista.

Fuente: SROV Mendoza.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Hecha la Ley…

El espíritu de la autoridad, de la Ley, escrita y no escrita, tradición y fuerza de costumbre nos lleva a una arboleda común y hace a los hombres y mujeres autómatas sin voluntad, sin independencia o individualidad (…) Todos nosotros somos sus víctimas, y sólo aquellos excepcionalmente fuertes tienen éxito en romper sus cadenas, y sólo parcialmente.”
Alexander Berkman.

El circo democrático se sostiene no sólo por la obediencia debida de su brazo represivo, sino que su legitimidad descansa también en un sin fin de abstracciones. Entre ellas, la de que “todos somos iguales ante la ley” es la más paradigmática por la desfachatez de su enunciado y por contener en sí una contradicción manifiesta. Ahora bien, se hace necesario empezar a definir conceptualmente la idea de que el sistema capitalista se sustenta a través de abstracciones sociales particulares y determinadas.
La ley, entendida genéricamente, se caracteriza por tres cualidades reconocibles: generalidad, abstracción e impersonalidad; y su objetivo primario es la de normalizar actos y conductas. De esta manera, podemos resumir que la ley es una norma jurídica, obligatoria y general que impone cierta conducta como la correcta, y quien se aparte de esos estereotipos sociales pasa a ser, indefectiblemente, un ilegal.
Siguiendo el hilo argumental de las líneas precedentes, y concluyendo que la ley como concepto jurídico es una abstracción creada que responde a determinados intereses sociales: ¿como es posible que “todos somos iguales ante la ley”? ¿Iguales a través de una artificialidad creada por los hombres? Igualdad y Ley son dos conceptos diametralmente opuestos, nada tienen en común, porque mientras la ley es yugo que aplasta la individualidad, aplacando los instintos de rebeldía ante lo que ahoga y mata lentamente; la igualdad social es la posibilidad para la libertad individual y colectiva.
La “igualdad” propuesta forzadamente por la ley jurídica niega las singularidades y diversidades individuales. Mientras que la igualdad sostenida y defendida por los anarquistas es una igualdad social que reconoce las diferencias en las necesidades y capacidades de los hombres y mujeres como individualidades concretas, imposibilitando que esas diferencias se conviertan en poder. Siguiendo a Mijail Bakunin en “Dios y el Estado” podemos agregar que: “las diferencias individuales no tendrían consecuencias, porque la desigualdad de hecho está perdida en la colectividad cuando no puede aferrarse a alguna institución o ficción legal.”
La Ley es la excusa de los poderosos para lavar sus sucias conciencias y justificarse ante el resto de los mortales. Es quien legitima todo un entramado social de explotación y opresión. ¡Y ojo aquellos que se dignen mínimamente a cuestionarla! Ya que su racionalidad no tendrá en cuenta nada con tal de mantener el buen funcionamiento social. Y para ello contará con un número importante de instituciones y fieles sirvientes para velar por sus sacrosantos códigos de conducta. Y cuando ello no alcance siempre habrá un policía dispuesto a corregir con su arma.
La Ley normaliza, modela, configura al ciudadano ideal. Vacía al hombre de iniciativa individual, ajustándolo a estereotipos sociales de convivencia. Aceptarla, es aceptarse parte del rebaño. Negarla es convertirse en un ilegal. Ante esta disyuntiva: ¿es preferible ser un mutilado? ¿O es deseable animarse a romper las cadenas y ser un ilegal, un reo de sus normas? Para ser claro en mi respuesta, y no dejar atisbos de incertidumbre ante el dilema planteado, me limito a transcribir extractos de un escrito de Ricardo Flores Magón titulado “Los ilegales”.

El verdadero revolucionario es un ilegal por excelencia. El hombre que ajusta sus actos a la Ley podrá ser, a lo sumo, un buen animal domesticado, pero no un revolucionario.
La Ley conserva, la revolución renueva. Por lo mismo, si hay que renovar, hay que empezar por romper la Ley.
Pretender que la revolución sea hecha dentro de la Ley, es una locura, es un contrasentido.
La Ley castra, y los castrados no pueden aspirar a ser hombres.
Las libertades conquistadas por la especie humana son la obra de los ilegales de todos los tiempos que tomaron las leyes en sus manos y las hicieron pedazos.
La expropiación se hace pisoteando la Ley, no llevándola a cuestas. Por eso los revolucionarios tenemos que ser forzosamente ilegales. Tenemos que salirnos del camino trillado de los convencionalismos y abrir nuevas vías.
Rebeldía y legalidad son términos que andan a la greña. Quedan, pues, la ley y el orden para los conservadores y los farsantes.

Gastón.